¿Cuál es mi lugar en la familia, el clan y la sociedad?

¿Qué me impide ocupar mi sitio?

La familia, el clan o la sociedad, son territorios jerarquizados que compartimos con otras personas y en los cuales tenemos un lugar definido para cumplir una misión determinada que permita mantener el equilibrio y bienestar del sistema así como su perpetuidad.

El lugar que ocupamos sea en la familia, el clan o la sociedad se define dentro de un espacio multidimensional por la unión de las diferentes posiciones que ocupamos en cada una de las dimensiones que lo compone:

  • Lugar según el registro civil o el libro de familia. El rango que ocupo conscientemente en la hermandad.
  • El biológico, que corresponde al número de gestaciones que hubo antes de la mía para cada uno de mis progenitores.
  • El arcaico, qué papel arcaicamente tengo que desempeñar en función de mi rango en la hermandad.
  • El simbólico, los miembros de la familia me reconoce como Yo o para ellos represento a otro miembro de la familia o del clan.
  • El psicoafectivo, el lugar que ocupo en el corazón de mis padres y el resto de la hermandad.

El lugar es fácil de ocupar cuando todas estas dimensiones tienen el mismo valor. Es decir si a nivel registro civil soy el 1º de mi hermandad y a nivel biológico correspondo al primer embarazo de mis padres, no tengo problemas para asumir mi lugar y papel de hijo primogénito.

En cambio, las cosas se complican cuando las dimensiones no tienen el mismo valor. Por ejemplo a nivel registro civil soy el 1º de mi hermandad pero a nivel biológico correspondo al segundo embarazo porque anteriormente mi madre perdió uno al 2º mes. La huella biológica y emocional que ha dejado este primer embarazo hace que inconscientemente sé que soy el segundo. Y el resto de la hermandad lo sabe también!!!

Y aquí empiezan los problemas: para la familia y el registro civil soy el primogénito, pero para mí estoy ocupando un lugar que no me corresponde ya que sé que soy el segundo.

Para ciertas personas que tuve en mi consulta, la desigualdad entre “lugar para el registro civil” y “lugar biológico”, se traducía en frases tipo “es como si estuviera usurpando un lugar que no es mío”, “me siento un fraude”, “no entiendo porque quieren que me haga cargo de eso”. También en las relaciones con el resto de sus hermandades, ninguno de sus  hermanos les reconocían como primogénitos aún que sus padres les pedían actuar como tales.

Eso nos acerca a la temática de las paradojas y personalmente encuentro que las frases anteriores son tentativas de resolución de la paradoja “soy 1º pero soy 2º”.

Lamentablemente, una paradoja nunca se resuelve, solamente se gestiona.

Otro ejemplo: “Mi padre tuvo dos hijos de un primer matrimonio, para él soy el 3º. Para mi madre soy el primero, soy su primogénito”. Les dejo imaginar las luchas de poder que pueden darse para ocupar su lugar ya que para cada progenitor el hijo ocupa un lugar diferente.

Y, si a nivel consciente ya es complejo gestionar esta situación, puede imaginarse lo complicado que es cuando el inconsciente interviene…

De los ejemplos anteriores, se puede fácilmente deducir una de las palabras clave de las problemáticas entorno al lugar: LEGITIMIDAD.

A partir de las declinaciones de esta palabra clave se puede comprender muchas de las bases de conflictos de lugar y territorio:

  • Falta de legitimidad,
  • No reconocimiento (de la legitimidad),
  • No querer o poder asumir el papel que corresponde a su lugar,
  • Entronización en un lugar que no corresponde, usurpación, fraude,
  • Falta de entronización, de apoyo, para ocupar un lugar definido dentro del territorio familiar.
  • Sentir que uno ocupa el lugar de otro,
  • Invisibilidad, inexistencia,
  • Etc.

La Psicobiología y la Antropología, enseñan que tenemos grabado en los genes que nuestra supervivencia depende de nuestro territorio (su extensión y recursos) y del lugar (papel y posición jerárquica) que ocupamos en él.

Por lo tanto, cualquier conflicto a este nivel es generador de una gran cantidad de estrés consciente y sobre todo inconsciente (por la omnipresencia de nuestro sistema psíquico de protección).

El análisis psicosomático confirma que las nociones de lugar y territorio intervienen directamente e indirectamente en muchas patologías y que condicionan muchos comportamientos.

Entre otros destacamos:

  • Síntomas como cistitis y varias patologías de la vejiga tienen relación con el marcaje de territorio.
  • Hemorroides y otras patologías de la zona ano-recto tienen relación directa con el lugar o la falta de lugar y la identidad.
  • Neumonías y otras patologías respiratorias están conectadas con el espacio vital.
  • Comportamientos como no atreverse, pasar desapercibido, no querer destacar, no iniciar una conversación, etc. o sus contrarios tienen que ver con el lugar.

En mi consulta, lo que he identificado es que no todos los conflictos de territorios vienen de una “irrupción del enemigo en el territorio” o de una “expulsión de su territorio”, sino también de una creencia errónea de que “éste es mi territorio” cuando realmente no lo es. Esto se observa sobre todo cuando se cronifica una patología o cuando se siente que “se tropieza siempre con la misma piedra”.

Desde Saludable-mente.org, le proponemos ayudarle a encontrar y ocupar su verdadero y legítimo lugar gestionando las paradojas que pueden existir .