Como terapeuta, acompañante o educador, necesitamos hacer que las personas estén en el centro de su acción terapéutica o de aprendizaje e integren los mensajes de su inconsciente para su consciente y recíprocamente.

También, necesitamos que sepan utilizar de manera constante todo su potencial cerebral para relacionarse con su entorno, conecten con su inconsciente para que le revele las trabas que tiene y así poder gestionar los diferentes conflictos vitales antes de que produzcan sobreestrés.

La expresión gráfica espontánea dentro de una forma centrada nos abre directamente la puerta al mundo del simbolismo y de la expresión espontánea del inconsciente. Por el simple hecho que sea la propia persona quien realice la actividad de coloreado o de creación de mandalas, ésta se transforma en un acto simbólico y terapéutico.

Por las etapas que la compone, la Pedagogía Marie Pré © facilita que emerja el sentido y las palabras del mensaje de sí para sí mismo y que sea la propia persona quien las formule. Gracias a este proceso, la toma de conciencia llega a ser más amplia y más profunda.

También, por ser respetuosa con el funcionamiento natural de nuestro sistema cerebral central, la Pedagogía Marie Pré ©, permite potenciarlo para que sepamos utilizar todo nuestro potencial cerebral y facilitar el aprendizaje.

Como herramienta es muy efectiva para:

  • recentrarse.
  • escuchar su ser profundo.
  • ir a revelar informaciones precisas ubicadas en el inconsciente.
  • conocer el estado anímico de la persona en este preciso momento.
  • volver a conectar con su ser profundo.
  • poner de manifiesto la manera de relacionarse con el entorno.
  • evidenciar y luego reparar situaciones dolorosas y/o traumáticas.
  • fomentar un funcionamiento equilibrado y armonioso del sistema cerebral central.
  • liberar la creatividad.
  • facilitar el aprendizaje y el auto aprendizaje
  • realizar actos simbólicos y terapéuticos.

Y se utiliza con éxito en temáticas de:

  • identidad.
  • revalorización.
  • creatividad.
  • lugar.
  • organización de sí y de sus conocimientos.
  • gestión del estrés y del sobreestrés.
  • sentido y finalidad de la vida.
  • armonización.
  • conexión con el eje fundamental de su vida.